La desburocratización administrativa (eje 5) constituye el quinto de los ejes que contribuyen al objetivo de la competitividad. Sin desconocer que buena parte de las cargas burocráticas vienen impuestas por normas externas, el compromiso es avanzar en la desburocratización respecto de todo aquello que esté en manos de la Universidad y en todos los niveles en los que corresponde actuar, tales como la normativa, los sistemas, los procedimientos y las personas. En esta última cuestión, hemos de avanzar hacia nuevas formas de trabajo del PAS y de interacción entre el PAS y el PDI que permitan agilizar y resolver la tramitación de manera más eficaz, adoptando un enfoque más horizontal e inter-funcional en la estructuración de los grupos de trabajo que dan soporte de gestión a las distintas actividades de la Universidad, con atención a las relacionadas con la investigación, la transferencia e innovación y la formación continua, por citar sólo algunos ejemplos. La normativa debe ser flexibilizada, como en el caso de las centrales de suministro; los sistemas han de evolucionar para evitar trámites administrativos innecesarios y potenciar la administración electrónica; y los procedimientos serán repensados para agrupar fases que en estos momentos vienen realizándose por separado.

La desburocratización administrativa no sólo redundará en una mayor productividad al liberar al PAS y PDI de tareas prescindibles, contribuyendo así a mejorar la competitividad de nuestra Universidad, sino que es además un prerrequisito para afrontar con garantías el segundo de los objetivos planteados en este programa de gobierno: la mejora de nuestra contribución al desarrollo regional, la cual requerirá por nuestra parte formas más simplificadas de interactuar con empresas e instituciones y otros socios como centros de investigación y universidades.