La estabilización y promoción del personal (eje 2) es otro ámbito de actuación para contribuir a la competitividad de la Universidad, además de recompensar los resultados conseguidos a título individual. En el ámbito de la estabilización, los funcionarios interinos dentro del colectivo del PAS y los laborales temporales dentro del colectivo del PDI requieren de un escenario de normalización de su vinculación con la Universidad que les conduzca a adquirir la condición de funcionarios de carrera y laborales indefinidos respectivamente, haciendo uso para ello de cualquier oportunidad que pueda abrirse en un previsible panorama de flexibilización normativa respecto a estas cuestiones. Como se ha hecho en los últimos años, en los que se ha optimizado la oferta de empleo público de la Universidad para maximizar el número de plazas convocadas, corresponderá aprovechar la flexibilidad normativa en materia de función pública para avanzar en la dirección de la estabilización. Por otro lado, las ofertas de empleo público no incluirán ninguna plaza ocupada por funcionarios interinos, en tanto en cuanto éstos no tengan la debida oportunidad de consolidar su situación. Igualmente y de la misma manera que se ha hecho en estos últimos años, los laborales temporales que realizan su carrera académica en la Universidad serán apoyados en su trayectoria, adoptando las medidas singulares que se han venido utilizando en aquellos casos en los que se produzcan desajustes temporales en los procesos de acreditación.

En materia de promoción, se dará continuidad a las políticas de promoción interna dentro del colectivo del PAS para responder así a la necesaria homologación con otras universidades respecto a la distribución de los funcionarios por grupos; el objetivo de la competitividad requiere tareas de apoyo y gestión que sean realizadas por personas con una mayor formación y cualificación, así como el hecho de que estén en condiciones de ocupar puestos abiertos a grupos superiores dentro de la relación de puestos de trabajo de la Universidad.

Los cambios realizados a nivel estatal en el acceso a las plazas de contratados doctores y funcionarios pertenecientes a los cuerpos docentes universitarios son insuficientes y presentan deficiencias considerables, en particular respecto a la consideración de las personas acreditadas como contratados doctores y la figura de incorporación de los investigadores del Programa Ramón y Cajal. Como hemos hecho desde que se produjo el citado cambio, continuaremos reivindicando una promoción interna para los funcionarios pertenecientes a los cuerpos docentes universitarios igual a la que disfrutan el resto de funcionarios, el reconocimiento de la promoción interna para ayudantes y ayudantes doctores a contratado doctor sin computar en la tasa de reposición y la posibilidad de que el cupo obligatorio de investigadores del Programa Ramón y Cajal pueda incorporarse al de funcionarios para liberar plazas adicionales de promoción interna. Respecto de las plazas a incluir en la Oferta de Empleo Público, daremos continuidad al criterio adoptado hasta ahora de optimizar su diseño para maximizar el número de plazas a convocar, ante la expectativa de que se corrija la situación creada respecto del PDI laboral temporal para su estabilización que, como he indicado, debería desvincularse de la tasa de reposición y conceptuarse como promoción interna. Con todo, el número de plazas que se puede convocar en los próximos años de titulares y catedráticos de universidad plantea un horizonte de certidumbre para las personas acreditadas en estas figuras que no me propongo alterar, de manera que las legítimas aspiraciones de promoción sean atendidas de acuerdo con un criterio objetivo y transparente para todos.

La competitividad de la Universidad seguirá mejorando con la mejora de las personas que la integran; todos los avances que hagamos en materia de estabilización y promoción redundarán en una universidad más capacitada para mejorar su posición relativa respecto a otras universidades.