Biblioteca

Las bibliotecas tienen varios miles de años de historia. En la Antigüedad, desde el momento mismo de la aparición de la escritura, existieron bibliotecas y archivos para la conservación y la difusión del saber en forma de tablillas, papiros y pergaminos. En la Edad Media, con la creación de las universidades y la invención de la imprenta, aparecieron las primeras bibliotecas universitarias y el libro comenzó a extenderse a nuevos sectores de la población. Hoy en día, y así han quedado definidas incluso desde lo normativo, las bibliotecas se han convertido en verdaderos centros de recursos para el aprendizaje y la investigación donde conviven fondos antiguos, modernos ejemplares en papel y recursos digitales.

Con una permanente actitud de mejora e innovación, hemos realizado un importante esfuerzo institucional y humano para ofrecer el servicio que nuestra comunidad universitaria necesita. Este impulso se ha traducido, en cuanto a instalaciones y recursos, en el crecimiento en los últimos cuatro años del catálogo de revistas en línea, llegando hasta las 50.000, pasando el de libros a 500.000 ejemplares, mientras que se han invertido 500.000 € en la adquisición de manuales para todas las titulaciones. Se ha renovado igualmente el parque de ordenadores a disposición de los estudiantes hasta alcanzar los 1.300, sumando ordenadores, portátiles y tabletas de libre uso, dotándose a las salas de trabajo de equipos de videoconferencia y pantallas de gran formato.

Las capacidades materiales nunca son suficientes sin las condiciones necesarias para usarlas. Esta razón explica que los horarios para el acceso a las bibliotecas se hayan ampliado hasta las 04:00 de la mañana en periodo de exámenes, ofreciendo también servicio los sábados y domingos, constituyendo éste uno de los retos en los que hemos puesto más empeño. El acceso a los recursos se ha mejorado mediante el metabuscador Plinio, que facilita su localización desde un único punto de búsqueda. Los plazos de préstamo se han ampliado y se ha invertido en dispositivos para un control más eficiente de los fondos y para mejorar los autopréstamos.

Por último, con un afán de constante superación, se han puesto en marcha proyectos innovadores como el desarrollo de acciones de formación presencial y online, el apoyo a la investigación, la potenciación de los medios sociales como medio de comunicación, la creación de clubes de lectura, la organización de exposiciones y la puesta en marcha del grupo de responsabilidad social.

En la Universidad de Castilla-La Mancha podemos estar muy orgullosos de nuestras bibliotecas y de su personal. Justo por este motivo queremos avanzar en la prestación de servicios a nuestros usuarios, ampliar el conjunto de recursos bibliográficos disponibles para el estudio, modernizar las instalaciones y medios, especializar el apoyo a nuestros investigadores, acercar las bibliotecas a nuestras ciudades universitarias y colaborar con los niveles educativos previos. La Universidad avanza cuando avanza su Biblioteca.

Miguel Ángel Collado