POA

Las universidades son organizaciones intensivas en la creación y transmisión de conocimiento cuya actividad principal recae sobre personas con un alto nivel de cualificación: profesores e investigadores; personal de administración y servicios. La mayor parte de los recursos financieros con los que cuentan las universidades se destinan de hecho a las personas que las integrans. Entre éstas, el Personal Docente e Investigador (PDI) realiza actividades muy variadas en la Universidad, tales como enseñar, investigar, innovar, transferir conocimientos a empresas e instituciones y gestionar titulaciones, proyectos, departamentos, centros o institutos de investigación. Reconocer su labor, visibilizarla y valorarla adecuadamente y compensarles en consecuencia son por tanto aspectos esenciales para el funcionamiento de la Universidad. Los planes de ordenación del PDI, con distintas denominaciones, cumplen estas funciones y contribuyen a gestionar el talento que atesoran los profesores e investigadores.

Desde su origen, la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) se ha distinguido por hacer una selección rigurosa del PDI que se incorporaba a nuestra institución en los sucesivos periodos de gestión. Un trabajo continuo de captación de talento que ha sido puesto de manifiesto en varios informes, en los que se destacaba la calidad de su PDI dentro del sistema universitario. En este periodo de gestión 2012-2015 se ha logrado un avance más en esta misma dirección, dotándonos del primer plan de ordenación del PDI, denominado Plan de Ordenación Académica (POA), y haciéndolo además de acuerdo con directrices que giran en torno a la gestión del talento.

Frente a los planes de ordenación de otras universidades, en los que sólo se considera la docencia, el POA de la Universidad de Castilla-La Mancha tiene en cuenta las distintas dimensiones de la actividad del PDI, abarcando también la investigación, la innovación, la transferencia de conocimiento y la gestión. En segundo lugar, reconoce la posibilidad de que el PDI oriente su dedicación hacia distintas dimensiones de una manera flexible, posibilitando así una mejor adecuación del talento de cada persona a la actividad desarrollada. En tercer lugar, potencia la investigación de nuestra Universidad al hacer posible la intensificación de la dedicación a investigación de excelencia en determinadas condiciones.

Por primera vez en sus 30 años de historia, la Universidad posee un instrumento de un valor esencial tanto para los diversos órganos de gobierno de la institución, como para todos y cada uno de sus profesores e investigadores a título particular. Fue desarrollado en diálogo con la comunidad universitaria y recibió el apoyo de tres de las cuatro organizaciones sindicales con representación en la Universidad, sustentándose además en una potente herramienta informática diseñada desde cero para minimizar la burocracia e interoperar con otras aplicaciones corporativas.

Como todo lo que se acomete por primera vez, esta primera versión del POA tiene aspectos que seguramente son mejorables; lo importante era avanzar dotándonos de él y hacerlo sobre bases bien definidas. En lo sucesivo, deberá ajustarse a una universidad siempre cambiante como la sociedad castellano manchega a la que se debe y, en consecuencia, permanecer abierto a la posibilidad de actualización y mejora en el ámbito de su comisión de seguimiento, haciendo posible que facilite una gestión funcional, moderna y equilibrada de los muy diversos escenarios que concurren en el desarrollo de la Universidad de Castilla-La Mancha.

Miguel Ángel Collado